Aristóteles, los estoicos, la lógica de transición y el pensamiento lógico actual (la lógica formal moderna), todas estas líneas de pensamiento suponen, a pesar de sus diferencias, un mundo racional.
Sus intenciones están basadas en tratar de lograr afirmaciones o proposiciones de mundo plenamente racionales o razonamientos lo menos ambiguos posibles en el seno de un mundo racional, valga la reiteración. Desde Aristóteles hasta Frege la lógica supone la existencia de un mundo plena e incuestionablemente racional. Algo denominado irracional queda plenamente exorcizado.
El mundo racional
Muchas ciencias actuales aluden a las pretensiones de un mundo capaz de ser comprendido mediante el uso de la razón. Las ciencias insisten en la razón como medio para comprender los fenómenos o las emociones.
Aristóteles, Frege, lógica formal, inteligencia emocional
El mundo irracional
Lo más irracional es pensar que el mundo es racional. Otras concepciones filosóficas y literarias cuestionan la primacía de la razón sobre la existencia humana.
Schopenhauer, Nietzsche, Camus, Freud, Rulfo, Houellebecq
Teniendo lo anterior como antecedente, invito a reflexionar el siguiente conjunto de interrogantes: ¿a qué nos referimos con «mundo racional»? Muchas ciencias actuales aluden a las pretensiones de un mundo capaz de ser comprendido mediante el uso de la razón. Las ciencias insisten en la razón como medio para comprender los fenómenos o las emociones —no puede ser de otro modo—. Incluso se habla hoy de inteligencia emocional (en términos esenciales y de forma sumaria es una actualización de la noción de la emoción aristotélica con goznes de neurociencia). El sustento de todo ello es la pretensión de guiar las emociones a la luz del entendimiento o de la razón.
Dicho sea de paso, Schopenhauer y Freud no verían con buenos ojos al dispositivo de la inteligencia emocional, incluso en el marco de la Teoría crítica se podría cuestionar como un instrumento ideológico para gestionar subjetividades maleables, manipulables y contenidas.
¿Seríamos títeres de las emociones, a grado tal que el Titiritero nos hace pensar que somos el propio Titiritero?
En este contexto, habría, pues, otras concepciones filosóficas y literarias que estarían en consonancia con lo anterior. «Lo más irracional es pensar que el mundo es racional» sería el epígrafe de las anteriores propuestas (Schopenhauer, Nietzsche, ciertos existencialismos como el de Camus, algunas líneas deconstructivistas, Freud, Rulfo en literatura, Houellebecq, entre otros).
Preguntas para la reflexión
Y, teniendo como telón de fondo estas dos corrientes de pensamiento, me gustaría saber su punto de vista. Si miran a su alrededor, en su familia, trabajo, en las relaciones personales:
- 1.
¿Qué priva más en sus contextos, la vida dirigida por la razón o un mundo irracional forzado o simulado con dispositivos falaces que lo harían falsamente racional?
- 2.
¿Podemos dar buen cauce a nuestras emociones?
- 3.
¿O pensar en la racionalidad de las emociones sería irracional, un embuste de la irracionalidad capaz de forjar ilusiones de toda índole?
Escucha el episodio relacionado
Capítulo 3: Racional o irracional, ¿cómo es el mundo? — Exploramos en profundidad ambas corrientes de pensamiento.
